¿Causan daño biológico los móviles y routers?

Publicado en 'Redes e Internet' por merote, 6 Oct 2013.





  1. merote

    merote Miembro de bronce

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    En los medios masivos de comunicación es frecuente encontrar información sobre el supuesto daño que la radiación electromagnética ‒proveniente de móviles (celulares) y routers (Wi-Fi)‒ produce a la salud humana. Tal es el grado de alarma, que incluso se ha llegado a afirmar que los móviles podrían ocasionar cáncer en el cerebro. ¿Habrá algo de cierto en este tipo de información? Para contestar esta pregunta necesitamos saber primero qué es la radiación electromagnética y cómo interactúa con el tejido biológico.

    Radiación electromagnética

    A pesar de que algunos científicos habían encontrado evidencias de la relación entre la electricidad y el magnetismo, no fue hasta que James Clerck Maxwell (en 1873) unificó matemáticamente ambos fenómenos cuando se pudo hablar formalmente de electromagnetismo.

    La radiación electromagnética consiste de ondas eléctricas y magnéticas alternantes que se van generando mutuamente ad infinitum, a 300 mil Km/h en el vacío. Ésta comprende un amplio espectro: ondas de radio, microondas, rayos infrarrojos, luz visible, radiación ultravioleta (UV), rayos X y radiación gamma. Conforme pasamos de las ondas de radio hasta la radiación gamma, la frecuencia se va incrementando y, con ella, la energía también. ¿Por qué?

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    Diagrama del espectro electromagnético, mostrando el tipo, longitud de onda, frecuencia y temperatura de emisión de cuerpo negro.

    El científico alemán Max Planck –padre de la mecánica cuántica– descubrió en 1900 una constante fundamental –denominada constante de Planck (h)– que utilizó para calcular la unidad fundamental de energía de la luz: el fotón. Esto implica que la radiación electromagnética no puede emitirse ni absorberse de manera continua, sino sólo en ínfimas cantidades: los cuantos. La energía de un cuanto o fotón depende de la ecuación E = hυ, donde E es la energía, h la constante de Planck y υ la frecuencia de la radiación. Por lo tanto, a mayor frecuencia, la energía de la radiación electromagnética será más alta, independientemente de su intensidad.

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    Esquema del desprendimiento de electrones de una superficie metálica debido a fotones incidentes, los cuales les transfieren su energía.

    A finales del siglo XIX y comienzos del XX se descubrió que la luz incidente en la superficie de un metal podía “liberar” electrones (partículas subatómicas que rodean al núcleo atómico). A este fenómeno –descrito por Albert Einstein en 1905, quien se basó del trabajo experimental de Heinrich Hertz de 1887, y del concepto de cuanto–, se le conoce como efecto fotoeléctrico. Se infirió que los fotones podían transmitir su energía a los electrones (con niveles de energía discretos ‒cuantos‒) para así desprenderlos.

    Por tanto, la radiación electromagnética, además de poseer un comportamiento ondulatorio, también podía describirse como partículas (fotones). Más adelante, a partir de la década de 1920, Louis Victor de Broglie y Georges P. Thompson, entre otros, fueron más lejos al establecer que todas las partículas, a su vez, tienen un comportamiento ondulatorio ‒se hizo pasar un haz de electrones a través de una rejilla cristalina, obteniéndose un patrón de interferencia en una pantalla como la que suele obtenerse cuando se hacer pasar luz a través de una rejilla adecuada‒. Esta dualidad onda-partícula es uno de los pilares de la mecánica cuántica.

    Radiación ionizante y no ionizante

    Ante el conocimiento profundo de la naturaleza de la radiación electromagnética, ésta se dividió en: radiación ionizante (rayos X y rayos gamma) y no ionizante. En el caso ionizante, los fotones son tan energéticos que al encontrarse con átomos en su camino, logran desprenderles electrones, haciendo que pierdan su neutralidad eléctrica ‒generación de iones‒ o su estado de equilibrio a nivel molecular ‒al romperse algunos enlaces químicos‒. Debido a esto se dice que esta radiación “ioniza” la materia, produciéndole una desestructuración a escala atómica/molecular. En el segundo caso, los fotones no son tan energéticos, por lo que no son capaces de ionizar la materia. Por tanto, los tejidos biológicos se verían severamente afectados sólo con la radiación ionizante.

    Pero si los rayos UV son radiación no ionizante, ¿por qué una alta exposición al sol podría producir daño biológico notable como cáncer de piel?

    Debemos considerar que la radiación UV es la más energética de la radiación no ionizante, por tanto, su frecuencia es la más alta, o su longitud de onda la más corta: de los 400 a los 15 nanómetros (nm). Si las dimensiones de una célula están en el orden de los 10 micrómetros (μm) ‒unos 10 000 nm‒, resulta claro que los rayos UV tienen una longitud de onda suficiente como para hacer daño a orgánulos del citoplasma celular o incluso al núcleo donde está el ADN. Si el diámetro del núcleo es de 1 μm ‒mil nm‒, los rayos UV más energéticos podrían causar algún desensamble de las bases nitrogenadas que en manera importante constituyen al ADN, y así originar una mutación que al cabo de cierto periodo podría resultar en una división celular descontrolada o cáncer de piel.

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    Fotografía original de rayos X obtenida por Wilhelm Röntgen de la mano de Albert von Kölliker

    Ahora bien, como la longitud de onda de los rayos UV no es tan pequeña con respecto a las dimensiones de la célula (y también con respecto a la radiación ionizante), se necesitaría de una irradiación intensa y prolongada como para que pudiera causar algunas mutaciones en las células ‒por esto es muy importante protegernos con filtros adecuados cuando nos asoleamos en las playas‒. Si en un momento dado disminuyéramos la longitud de onda hasta ubicarnos en los rayos X (longitud de onda de los 10 a 0.1 nm), su penetración aumentaría notablemente ‒sabemos que estos rayos logran atravesar el tejido biológico blando‒. El daño ya no sería sólo superficial, sino en todo el volumen de la masa corporal irradiada. Un baño de rayos X, equivalente en intensidad al que podríamos tomar de rayos UV en un día de playa nos podría producir un daño terrible. ¡Imaginemos ahora lo que sucedería si estos fueran rayos gamma! (longitud de onda inferior a 0.01 nm).

    Radiación por debajo de la frecuencia ultravioleta

    Volvamos a la radiación no ionizante. Como vimos, los rayos UV pueden generar algún daño al tejido biológico más externo cuando son muy intensos. ¿Qué ocurre con la luz visible? Esta radiación va del color violeta (longitud de onda de 400 nm) al rojo (700 nm), por lo que su longitud de onda está en el orden del diámetro del núcleo celular (aproximadamente 1000 nm). Por tanto, esta radiación sería inofensiva para el ADN (no podría “golpear” con precisión los enlaces de esta macromolécula). Además, si la penetración de los rayos UV es baja, más baja aún es la penetración de la luz. Si esta radiación fuera muy intensa, sólo calentaría superficialmente al tejido biológico.

    Infrared_dog
    Fotografía de radiación infrarroja de un perro

    En el caso de la radiación infrarroja (longitud de onda de 700 nm a 1 mm), el daño a las células ‒no producido por altas intensidades‒ sería imposible. El daño al tejido biológico podría darse, por ejemplo, si pusiéramos un dedo sobre la llama de una vela (en este caso la radiación infrarroja sería intensa) en un periodo relativamente largo. Y bueno, cabe mencionar que todos nosotros emitimos cierto nivel de radiación infrarroja (calor) y es obvio que no es dañina biológicamente.

    Hemos llegado a las microondas (longitud de onda de 1 mm a 1 m). Al igual que sucede con la radiación infrarroja, no tienen posibilidad de afectar el tejido biológico a menos que su intensidad sea muy alta ‒como ocurre dentro de un horno de microondas‒. Este dominio de frecuencias es el utilizado por la mayoría de los dispositivos de telecomunicación como móviles y routers. Los primeros utilizan frecuencias de 0.4 a 1.9 GHz (longitudes de onda de 75 a 16 cm) y los segundos 2.4 GHz (12.5 cm) ‒últimamente se ha habilitado el canal de 5 GHz (6 cm)‒. La potencia de radiación de estos dispositivos es tan baja, que el único efecto en los tejidos biológicos sería aumento de temperatura, el cual es prácticamente imperceptible. Es decir, no ocasiona daño alguno a nuestra salud.

    Por otro lado, tampoco hay riesgo de cáncer si se utilizan los hornos de microondas (afortunadamente las voces de alarma infundadas sobre su uso han ido disminuyendo). El único riesgo sería una elevada fuga de radiación por problemas en la puerta del horno. Estos dispositivos utilizan una frecuencia de 2.45 GHz (12 cm), cuya elección obedece solamente a intereses de comercialización ‒un incremento de la frecuencia encarecería la tecnología para manufacturar hornos‒. La radiación de microondas, después de ser generadas por un magnetrón, es reflejada múltiples veces en las paredes del horno, logrando calentar los alimentos que coloquemos dentro.

    Consideraciones finales

    Ante lo expuesto, deberíamos tener más cuidado con la información infundada y falaz que abunda en Internet. Es absurdo que la utilización de móviles, routers e incluso hornos de microondas, pudieran tener un efecto en la generación de cáncer. Además, ya se han hecho varios estudios científicos ‒llevados a cabo por la OMS (Organización Mundial de la Salud), ICNIRP (por las siglas en inglés de la Comisión Internacional para la Protección contra las Radiaciones no Ionizantes), IARC (por las siglas en inglés de Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer), entre otras organizaciones‒ en los que no han encontrado correlación alguna entre esta enfermedad y la radiación electromagnética no ionizante.

    A manera de conclusión, no sería difícil darnos cuenta de que la radiación electromagnética de frecuencia aún más baja ‒del orden de los MHz o KHz‒, como las ondas de radio (FM, AM, entre otras) y la de frecuencia extremadamente baja como la emitida de las líneas de alimentación eléctrica (50-60 Hz) serían aún menos dañinas. La longitud de onda utilizada por una estación de radio de AM, sería del orden de los Km, y la producida por las líneas eléctricas de suministro eléctrico sería del orden de los miles de Km. Y, sí, sin duda existen fotones con tan bajos niveles de energía.
     
    Última edición: 6 Oct 2013
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  2. omni

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    sabes que a lo mucho uno leera todo eso verdad?
     
  3. ElGuard

    ElGuard Miembro frecuente

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    Segun entendí, el artículo esta enfocado solo en la frecuencia de la radiación, pero la radiación no solo es su frecuencia, tambien importa la intensidad de la radiación. La preucupación de algunas personas esta enfocada en que pasara con el continuo aumento de las instalaciones de comunicaciones (i.e. aumento de la intensidad). Ningun ser vivo a coexistido antes con esta nueva e intensa fuente de radiacion que hay en nuestros días, talvez mutemos jajaja. Solo el tiempo lo dirá. Saludos.
     
  4. elvischrist

    elvischrist Suspendido

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    Asu... en serio crees que vamos a leer todo eso????
     
  5. franja1980

    franja1980 Miembro maestro

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    Si, todo aparato eléctrico daña el organismo, por ello desenchufarlos por la noche es altamente recomendable.
     
  6. Joun

    Joun Miembro maestro

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    no cuentas nada nuevo, muchos dicen que son malos otro dicen que no tanto, pero igual son útiles, lo único que queda es usarlo lo necesario y luego dejarlo lejos...
     
  7. AlmAzOlsADM

    AlmAzOlsADM Miembro de bronce

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    Man mucho mas daño te hace el trago que te metes los fines de semana y los cigarros que te la pasas fumando entre semana tomando gaseosas y comiendo arta grasa es decir tu pollito a la brasa si no sabes la obesidad es una gran pandemia y la cerveza es tan droga y adictiva como un quete de cocaina es mas los dulces azucares como la azucar refina es otra droga adictiva y todo eso esta comprobado y re probado por diferentes instituciones de prestigio y tu vienes con estas wu!"#"!#" mas me parece que es un psicosocial montado por vomistar por la competencia que se le viene.
    PD la señal que si causa daño en la salud es la porkeria de linea que nos da telefonica con saturacion y mas lenta que tortuga con calambre.... eso si causa estrés
     
    Última edición: 7 Oct 2013
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